Muy queridos amigos y Familia de Magdala: ¡Feliz Año Nuevo 2026!
Todavía tenemos en la mente y el corazón las 12 campanadas que anunciaban la llegada de un nuevo año, una nueva oportunidad y una gracia de Dios que acoger en nuestro corazón. Un día leí que el tiempo es como una enredadera que sube por el tronco de Dios. Creo que así vamos todos… Aferrados al tiempo, sin querer perderlo ni desperdiciarlo, pero atentos a no perder de vista a Dios, Señor de la vida y de la historia. ¡Felicidades!
Dos noticias de nuestro mes de diciembre: la comunidad de sacerdotes tuvimos nuestro retiro anual de ejercicios espirituales ignacianos. Unos días de silencio y oración que nos vienen siempre muy bien para enfocarnos en lo importante. San Ignacio hablaba del «magis», nosotros, en cambio, en lenguaje “magdaleno”, podríamos decir «duc in altum»: remar mar adentro y lanzar las redes una vez más, bajo la guía del Maestro.
También solemos tener un viaje breve en las inmediaciones del Medio Oriente; en esta ocasión, al norte de Grecia: Tesalónica, Filipos y alrededores, siguiendo las huellas de san Pablo. Me resultó particularmente emocionante visitar el río donde Pablo encontró a Lidia, la primera persona de Europa en recibir el bautismo cristiano. ¡Una mujer! Nos tocó un clima espléndido y una convivencia fraterna y relajante. Luego volvimos a celebrar nuestra Navidad en Belén, de la cual les compartimos algunos mensajes y las misas celebradas en el Campo de los Pastores.
Y bien, ahora tenemos un nuevo año, tiempo precioso para edificarnos como seres humanos, como cristianos y como Familia de Magdala. Me gustaría recapitular un poco el trayecto que hemos venido siguiendo para que nos mantengamos enfocados:
La Familia de Magdala es una comunidad inspirada por la experiencia de Tierra Santa y Magdala que lleva al encuentro con Dios y se compromete con la extensión de su Reino en el mundo.
Esto lo hemos venido viviendo en tres canales de acción:
1) Oración
Para ello se han formado los grupos de oración “Tocando el Manto”, de los cuales ya hay 180 en 23 países. También hemos vivido la Peregrinación Virtual de san Lucas y ahora la de san Mateo, para profundizar en la oración por excelencia, que es la misa dominical. Contamos además periódicamente con la adoración desde Magdala, algún retiro, etc. Y les invitamos a vivir diversas formas de oración personal o comunitaria, como el santo rosario y otras.
2) Formación
Magdala ha querido ofrecerles espacios de formación a través de las peregrinaciones virtuales, que están a su disposición en el sitio web, en la app y en nuestro canal de YouTube Magdala en Español. Es importante para nuestra vida cristiana seguir formándonos. Para ello también les ofrecemos los cursos bíblicos de Luli Hernández, los videos de “Magdala a tu casa” del P. Timothy y otros recursos. Asimismo, les enviamos materiales complementarios que sería muy oportuno leer y reflexionar.
3) Voluntariado
El compromiso con la extensión del Reino de Dios en el mundo va de la mano con el voluntariado, que toma su inspiración de María Magdalena y del grupo de seguidores de Jesús, quienes, por amor a Él y a su Reino, lo seguían y le servían con sus bienes. Ofrecer tu tiempo, tus cualidades personales o profesionales, tu posición social, para el bien de los demás en alguna medida —aunque sea modesta— es algo a lo que te debería llevar la pertenencia a la Familia de Magdala. Si cada uno de nosotros pone una gotita de agua, vamos a hacer un arroyo, o quizá un pequeño río, y quizá lleguemos al océano de las obras que tanta gente buena realiza cotidianamente en el mundo.
Por último, como ya hemos comunicado, lo que llamábamos “Encounter Magdala” va a llamarse de ahora en adelante “Rabbuní” y se tendrá del 17 al 27 de julio aquí en Tierra Santa/Magdala. ¡Vayan preparándose y hagan su “cochinito” (ahorro)! Será un gran encuentro de la Familia de Magdala; apúntense, inviten amigos y conocidos. Será la ocasión para ir formando más y más el espíritu de familia y para lanzar nuevas ideas, nuevas iniciativas y mejores compromisos. Volveremos a nuestras cuatro “C’s”: Canta, Camina, Celebra y Comparte.
No nos queda sino desearles de todo corazón un muy buen inicio del año 2026, lleno de Jesús, de la mano de la Iglesia.
Fraternamente,
P. Juan María Solana, L.C.
Descubre más artículos de esa categoría






