Muy querida Familia de Magdala:
Reciban un cordial saludo desde México, donde durante estas semanas estoy recorriendo distintas ciudades predicando el retiro Tocando el Manto, inspirado en aquel conmovedor pasaje del Evangelio de la mujer que, en medio de la multitud, se acercó a Jesús con la certeza de que bastaba tocar su manto para ser sanada.
Este viaje me está dejando profundamente agradecido.
Quiero comenzar dando las gracias, de corazón, a todas las personas que han hecho posibles las distintas etapas en Puebla, Hermosillo, Ciudad Obregón, Monterrey, Nuevo Laredo, Ciudad de México y Guadalajara. Detrás de cada encuentro hay muchas horas de preparación, generosidad, hospitalidad y servicio que tantas veces quedan escondidas.
Pero quizá lo que más me ha impresionado ha sido ver cómo aquellas semillas que comenzamos a sembrar desde Magdala durante los años de la pandemia han ido germinando, poco a poco, en tantos corazones.
Me he encontrado con personas que sienten un profundo cariño por Tierra Santa y por Magdala; personas que han seguido nuestras transmisiones, participado en nuestros programas o peregrinado con nosotros, y para quienes todo esto ha significado también un camino de crecimiento en la fe, en el amor a Dios y en el amor a la Iglesia.
Podría contarles multitud de encuentros, comentarios, testimonios y conversaciones de estas semanas. Sería interminable. A todos quiero expresarles mi más sentido agradecimiento y cariño por haberse dejado tocar por la gracia de Dios y por haber permitido que aquello recibido produzca fruto.
Uno de esos frutos está siendo, sin duda, Tocando el Manto.
Ha sido consolador ver cómo estos grupos se van multiplicando. Inspirados en aquella mujer del Evangelio, hombres y mujeres comienzan a reunirse con mucha libertad y sencillez: para orar, formarse en la fe, acompañarse como comunidad y, poco a poco, salir también al encuentro de otros a través de alguna obra caritativa o apostólica.
El viento del Espíritu sopla, y muchos corazones están dejándose impulsar por Él.
En estos días hemos celebrado también la fiesta del Apóstol y Evangelista San Mateo, quien nos ha acompañado de una manera especial este año a través del Evangelio dominical.
Mateo era publicano. Probablemente no era el hombre que muchos habrían escogido para convertirse en apóstol y evangelista. Pero Jesús lo miró y le dijo sencillamente: “Sígueme”.
Pidámosle a San Mateo que ayude especialmente a quienes alguna vez se han sentido indignos, alejados o poco preparados para acercarse a Dios; que nos enseñe a dejarnos mirar por Jesús, a confiar y a abandonarnos en Él. Y que no olvidemos aquellas palabras de Jesús que Mateo nos transmite en su Evangelio: “Misericordia quiero y no sacrificio.”
Y hablando de esperanza, quiero compartirles una noticia que nos llena de alegría.
Desde mediados de agosto parece que algo comenzó a cambiar en Tierra Santa.
Han empezado a llegar algunos peregrinos más y, sobre todo, hemos comenzado a recibir nuevas reservaciones para los próximos meses. Es todavía pronto, ciertamente, pero después de tanto tiempo de dificultad, cada grupo que pregunta, cada reservación y cada peregrino que vuelve a caminar por estos lugares santos representa para nosotros una pequeña luz.
Nos hace esperar que Tierra Santa pueda comenzar, poco a poco, a recuperarse y que volvamos a ver peregrinos llenando los caminos de Galilea, Jerusalén y tantos lugares ligados a la vida de Jesús.
¡Lo necesitamos tanto!
Y quizá también aquí podemos descubrir otro viento que comienza a soplar.
Con esa esperanza, la Familia de Magdala está poniendo en marcha las peregrinaciones Go Deeper, dirigidas especialmente a jóvenes profesionales de entre 25 y 35 años. La primera tendrá lugar del 17 al 24 de enero.
Tengo una gran ilusión puesta en esta iniciativa. Me gustaría que muchos jóvenes pudieran descubrir Tierra Santa; no simplemente como un destino que se visita, sino como un lugar donde el Evangelio adquiere geografía, rostros y profundidad; un lugar donde uno pueda detenerse, preguntarse cosas importantes y, sobre todo, encontrarse con Jesucristo.
También estamos reactivando con nuevo impulso New Gate Tours, nuestra agencia especializada en peregrinaciones. Queremos poder acompañar a quienes deseen visitar Tierra Santa, los grandes santuarios marianos y eucarísticos, y otros lugares de profunda espiritualidad.
El próximo año tendré la alegría de acompañar personalmente algunas peregrinaciones y, Dios mediante, esperamos también poder volver a celebrar Rabbuní en Tierra Santa.
Les comparto las fechas de las peregrinaciones y las formas de contacto:
- 14 - 21 de febrero
- 15 - 22 de mayo
- 8 - 15 de agosto
Contacto New Gate Tours:
- WhatsApp: +52 8115994916
- Teléfono: +52 8120871150
- Correo electrónico: reservaciones@newgatetours.com
Todo esto me hace pensar nuevamente en aquellas semillas.
Algunas tardan años en germinar. Otras aparecen donde uno menos lo esperaba. Algunas necesitan atravesar tiempos difíciles antes de comenzar a dar fruto. Pero Dios trabaja también cuando nosotros no lo vemos.
Hoy, desde México, viendo crecer los grupos de Tocando el Manto y, al mismo tiempo, recibiendo desde Magdala pequeñas señales de que los peregrinos comienzan a regresar, no puedo sino dar gracias.
Sigamos sembrando. Sigamos dejando que el Espíritu sople donde quiera. Y sigamos pidiendo, de manera muy especial, por la paz en Tierra Santa, para que muy pronto podamos volver a abrir de par en par sus caminos a los peregrinos del mundo entero.
A todos ustedes que comienzan también un nuevo curso académico, escolar o laboral, les deseo un tiempo fecundo, lleno de oportunidades para crecer, servir y hacer mucho bien.
Que Dios derrame abundantes bendiciones sobre cada uno de ustedes y sus familias.
Fraternalmente, P. Juan María Solana, LC y el equipo de Magdala
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